No hay nada por aquí :)
O prueba a ampliar tu búsqueda modificando algún filtro
¿Está ante una propiedad… o ante una experiencia vital irrepetible?
En el corazón de Asturias, se encuentra esta finca extraordinaria donde el verdadero lujo no se exhibe: se siente. Silencio, privacidad absoluta y una belleza natural sobrecogedora definen un enclave reservado para quienes comprenden que la exclusividad comienza donde termina lo convencional.
Aquí, cada amanecer es íntimo. Cada atardecer, memorable.
Un refugio privado en el que el tiempo parece detenerse, concebido tanto para el retiro personal como para acoger con elegancia a familiares e invitados en un entorno donde la discreción y la calma son protagonistas.
Su ubicación, cuidadosamente equilibrada entre aislamiento y accesibilidad, permite disfrutar de algunos de los paisajes más icónicos del norte de España, así como de una selecta oferta gastronómica y hotelera de prestigio.
El acceso, a través de un camino privado completamente resguardado, introduce una propiedad que evoca las grandes fincas europeas con alma histórica. Una atmósfera que recuerda, sutilmente a la Toscana más auténtica, reinterpretada en el paisaje verde y salvaje de Asturias.
La finca, con aproximadamente 7.200 m², despliega una topografía armoniosa y cuidada al detalle. Desde su posición dominante, las vistas se abren al valle, a extensas plantaciones de kiwis y a la imponente silueta de la Sierra del Sueve.
El amplio porche, estratégicamente orientado con vistas a los Picos de Europa, se presenta como el corazón social de la propiedad, concebido para integrarse con una futura piscina y ofrecer una experiencia exterior de máximo nivel.
En un plano superior, discretamente integrado en el paisaje, se han acondicionado terrazas orientadas para la instalación de energía fotovoltaica, incorporando sostenibilidad sin comprometer la estética ni la esencia del conjunto.
La residencia principal datada en el siglo XIX, conserva el carácter de la arquitectura tradicional asturiana en piedra. Sus 339 m² ofrecen una base sólida sobre la que se ha comenzado una reinterpretación contemporánea.
La planta baja, concebida bajo un elegante concepto abierto tipo loft, integra los espacios de día con naturalidad y sofisticación, incluyendo zona de estar, cocina, dormitorios y acceso directo al porche orientado al sureste.
La planta superior representa una oportunidad excepcional: un espacio en bruto listo para ser transformado en una residencia a medida, adaptada a los estándares más exigentes.
La propiedad se completa con una edificación auxiliar de reciente construcción, perfectamente equipada, que aporta versatilidad y funcionalidad al conjunto.
Como elemento singular, un hórreo tradicional en perfecto estado preside la finca, bajo el cual se ha creado un espacio íntimo y protegido para reuniones, celebraciones y veladas memorables en cualquier época del año.
Una propiedad que no busca gustar a todos.
Solo a quien sabrá reconocerla.